Juncker: “Hacia una Europa más unida, más fuerte y más democrática”

El 13 de septiembre de 2017 tuvo lugar el debate sobre el estado de la Unión 2017. Un debate que comenzó con el discurso del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Juncker presentó en su discurso sus prioridades para el próximo año, y explicó su visión sobre cómo debería ser la Europa en 2025, además presentó una hoja de ruta para avanzar hacia una Europa más unida, más fuerte y más democrática.

El presidente de la Comisión expresó sus prioridades en materias como comercio, industria, lucha contra el cambio climático, ciberseguridad, migración, un ministro de Finanzas europeo, una autoridad laboral europea o reforzar Schengen.

Resaltó que la Unión Europea es mucho más que dinero, es una Unión basada en valores: libertad, igualdad y Estado de Derecho. Sobre este último señaló que, “las sentencias del Tribunal de Justicia deben ser acatadas por todos. Aquel que las debilite o que socave la independencia de los tribunales nacionales despoja a los ciudadanos de sus derechos fundamentales.”

En su visión del futuro de Europa señaló la importancia de que sea un actor más potente en el escenario mundial y de una necesaria reforma institucional para que funcione de forma más eficiente. Además expuso la necesidad de avanzar en políticas como la Defensa Europea o en Política Exterior.

Al discurso le siguió un debate con los eurodiputados, en el que participaron los líderes de los diferentes grupos del Parlamento Europeo:

El presidente del grupo de los Populares europeos, Manfred Weber, acogió favorablemente las ideas de Juncker para profundizar en la integración, pero recordó las preocupaciones ciudadanas, como el miedo a la globalización y la necesidad de asegurar las fronteras para detener la inmigración ilegal. Sobre Turquía, dejó claro que no puede convertirse en miembro de la UE. Y consideró que es necesario una Unión de la defensa para proteger la forma de vida europea.

Gianni Pittella, líder del grupo de Socialistas y Demócratas europeos, propuso que los Estados miembros obliguen a las multinacionales que eluden al fisco a pagar lo que deben, tomar medidas contra la explotación de los jóvenes y una “garantía infantil”. Sobre migración, instó a la Comisión a abrir canales legales, ya que bloquear la inmigración ilegal no es suficiente.

Syed Kamall, del grupo Conservadores y Reformistas, subrayó que, para proteger a los ciudadanos, “la UE no puede ser proteccionista”. Afirmó que, para impulsar la economía, hay que crear más oportunidades, no más regulación, recalcando que “los planes de crecimiento no generan empleo, lo hacen las empresas”. Desde el Parlamento Europeo, debemos mantener el rumbo, “no adentrarnos en nuevas tormentas”, advirtió.

El líder de ALDE, Guy Verhofstadt, consideró el discurso de Juncker cargado de ambición para 2019 y se felicitó de que la ola populista que sacudió Austria, Holanda y Francia se haya detenido. A su juicio, la mayoría de ciudadanos de la UE quieren más acción comunitaria.

Patrick Le Hyaric, vicepresidente del grupo Izquierda Unitaria Europea, opinó que ha llegado la hora de construir una Unión que combine el humanismo social y el progreso ecológico con una directiva justa sobre trabajadores desplazados, salarios mínimos, protección de las pensiones, erradicación de la pobreza e igualdad entre hombres y mujeres.

Philippe Lamberts, del grupo de Los Verdes Europeos, apostó por reconciliar a los ciudadanos con la idea de la UE. Para ello, debería centrarse en reducir la desigualdad, limitar el impacto ecológico y reorientar la política comercial.

El eurófobo líder del EFDD, Nigel Farage, criticó las propuestas de Juncker para avanzar en la integración “sin la aprobación de los ciudadanos”. El portavoz del otro grupo eurófobo del Parlamento Europeo (END) Harald Vilimsky, rechazó la expansión del euro y la Unión de la defensa, así como el libre movimiento de trabajadores y lanzó un mensaje racista en el que pidió detener a los millones de africanos y árabes a los que acusa de invadir Europa.

En la tarde del mismo día hubo un análisis del discurso en la sede de las instituciones europeas en Madrid. Análisis en la que participaron los politólogos Mercedes Guinea (experta en Unión Europea) y Pablo Simón (Experto en Sistemas Electorales) y el periodista de Cadena Ser Rafael Panadero.

Mercedes Guinea señaló que algunas propuestas de Juncker eran más complicadas de llevar a cabo de lo que señaló en su discurso. Explicó que, si se pasa de unanimidad a mayoría cualificada, y los miembros que no lo han aprobado la decisión no están obligados, entonces la Unión Europea no está actuando unida.

Rafa Panadero criticó que los políticos nacionales digan que la culpa es solo de Bruselas y cuando sale bien es mérito sólo suyo, y dijo que si sale algo bien es también gracias a la Unión Europea. A lo que Mercedes Guinea añadió que, “al presidente del Gobierno, le elegimos para dos trabajos: para gobernar nuestro país y para representarnos en la Unión Europea”.

Pablo Simón señaló que el mensaje del Brexit “no es conservador, sino reaccionario. Es mentira que en el pasado se mandará más (en referencia a la nostalgia imperialistas británica)”.

Tenéis toda la información sobre el discurso y el debate del estado de la Unión en: Estado de la Unión 2017.

Está abierta una consulta pública de la Comisión Europea sobre el Futuro de Europa en la que se recaba la opinión de los ciudadanos sobre los diferentes escenarios a los que podría dirigirse la integración europea. Podéis participar pinchando aquí.

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